Crítica situación de orden público en la zona rural de Calamar, Guaviare, tras enfrentamientos entre grupos armados
Comunidades claman por la intervención de organismos de derechos humanos ante el aumento de la violencia.
La zona rural de Calamar, en el departamento del Guaviare, enfrenta una difícil situación de orden público tras los recientes enfrentamientos que han dejado más de quince muertos. Los combates entre el Bloque Amazonas de las FARC y la estructura Jorge Briceño han generado un clima de temor e incertidumbre, obligando a muchas familias a confinarse en sus hogares, según informaron líderes comunales.
Los habitantes del sector de Miravalle han solicitado urgentemente la presencia de organismos de derechos humanos para abordar la crisis y garantizar la seguridad en la región. La falta de respuesta por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta No. 11 ha generado preocupación entre los residentes, quienes sienten que sus vidas están en riesgo ante la escalada del conflicto armado.
Ante esta alarmante situación, la Administración Municipal de Calamar ha dispuesto el uso de una volqueta para el traslado de los cadáveres a la sede de Medicina Legal en las próximas horas. Sin embargo, las autoridades locales aún no han ofrecido una respuesta clara frente a los acontecimientos ni han establecido un plan para atender las necesidades inmediatas de las comunidades afectadas.
La violencia en esta región no solo pone en peligro a los combatientes involucrados, sino que también afecta gravemente a los civiles que se ven atrapados en el medio del conflicto. La comunidad espera que se tomen medidas efectivas para restaurar la paz y garantizar el respeto a los derechos humanos en esta zona golpeada por años de violencia.





