Caquetá declara alerta roja hospitalaria por crisis en salud
La sobreocupación en urgencias, la falta de camas y una cartera superior a $393 mil millones llevaron a medidas extraordinarias.




Caquetá declaró la Emergencia Humanitaria y la Alerta Roja Hospitalaria en todo el departamento ante la grave crisis que enfrenta su red de servicios de salud. La decisión fue adoptada por la Gobernación a través de la Circular Externa No. 0247, luego de evidenciar niveles críticos de ocupación en hospitales y centros asistenciales. Según reportes del Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE) Caquetá, durante 2026 los servicios de mediana complejidad han operado bajo una fuerte presión asistencial. Los indicadores muestran ocupaciones entre el 87% y el 123% en hospitalización, entre el 99% y el 113% en unidades de cuidado crítico y entre el 146% y el 247% en los servicios de urgencias.
La situación ha generado dificultades para atender oportunamente a pacientes con condiciones graves y ha complicado los procesos de remisión hacia centros especializados fuera del departamento. De acuerdo con la administración departamental, diariamente cerca de 50 pacientes permanecen a la espera de traslado debido a la escasez de camas disponibles y a la suspensión de algunos servicios receptores por problemas de pago.
El panorama también refleja una profunda crisis financiera. La Gobernación advirtió que la cartera acumulada entre las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) y las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) supera los 393 mil millones de pesos, afectando la sostenibilidad de la red pública y privada y generando riesgos para la continuidad de varios servicios.
Otro indicador que preocupa es la caída en la efectividad de las referencias fuera del departamento. Mientras en 2024 el porcentaje de remisiones efectivas alcanzó el 60%, en 2025 descendió al 53% y, con corte al 30 de mayo de 2026, llegó al 45%, evidenciando mayores obstáculos para garantizar atención especializada.
Frente a este escenario, la administración departamental ordenó que todas las remisiones interinstitucionales e interdepartamentales cuenten con autorización previa del CRUE, disponibilidad confirmada de cama y aceptación formal de la institución receptora. Asimismo, exigió a las EAPB fortalecer sus redes de atención, activar planes de contingencia y garantizar transporte asistencial oportuno para reducir la congestión en los servicios de urgencias.
La declaratoria busca contener una crisis que hoy mantiene al sistema de salud del Caquetá operando al límite de su capacidad y bajo creciente presión asistencial y financiera.





