Las capturas en Mapiripán ponen en evidencia el impacto de las redes de acaparamiento sobre ecosistemas clave de la Amazonía.
Un operativo de las autoridades contra la deforestación y el acaparamiento ilegal de tierras en Mapiripán, Meta, volvió a poner en el centro del debate la protección de los ecosistemas compartidos entre Meta y Guaviare. El Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación (CONALDEF) confirmó la captura de 17 personas señaladas de integrar una organización que, según la investigación, habría promovido la ocupación ilegal de baldíos de la Nación y la transformación de grandes extensiones de bosque amazónico para actividades ganaderas y agroindustriales.
Entre los capturados figura el exalcalde de Mapiripán, Jorge Iván Duque Lenis. Las diligencias fueron realizadas por la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional, las Fuerzas Militares, la UIAF y otras entidades del Estado. De acuerdo con las autoridades, la estructura habría ocupado ilegalmente 60 predios baldíos que suman más de 165.000 hectáreas. Además, se le atribuye la deforestación de más de 52.000 hectáreas de bosque y la apertura de 68 kilómetros de vías ilegales.
Aunque los hechos investigados se concentran en Meta, el impacto ambiental trasciende las fronteras departamentales. Las áreas afectadas se encuentran dentro de un corredor ecológico fundamental para la conectividad entre los parques nacionales Chiribiquete, Nukak, Tinigua, La Macarena y Picachos, territorios que tienen una relación directa con la conservación ambiental del Guaviare.
Para expertos y autoridades ambientales, la protección de estos ecosistemas es determinante para la biodiversidad, la regulación hídrica y la estabilidad climática de toda la región amazónica.
Las investigaciones continúan para establecer las responsabilidades individuales de los capturados y determinar el alcance total de los daños ambientales ocasionados en una de las zonas más sensibles para la conservación de Colombia.





