
Un actor del proceso cuestiona el manejo de la Gobernación del Guaviare y pide mayor transparencia en la discusión sobre las nueve veredas.
El proceso de segregación de nueve veredas relacionadas con el municipio de Calamar comienza a generar un nuevo debate político en el Guaviare: la forma como la Gobernación estaría conduciendo el procedimiento. Un actor que sigue de cerca esta discusión manifestó su intención de llevar el tema a un escenario público y plantear sus preocupaciones sobre el desarrollo del proceso. Entre los cuestionamientos mencionó lo que considera un ambiente de hermetismo y una posible falta de equilibrio en la actuación de la Administración departamental.
Cuestionamientos a la Gobernación
De acuerdo con el planteamiento realizado, diferentes actores administrativos y políticos tendrían la percepción de que la Gobernación del Guaviare no estaría actuando con suficiente imparcialidad frente a las posiciones que existen alrededor de la segregación.
Se trata, por ahora, de un señalamiento realizado desde uno de los sectores involucrados en la discusión y no de una conclusión sobre la actuación de la Gobernación.
Precisamente por eso, uno de los principales reclamos es que la información sobre el proceso sea conocida públicamente y que las partes puedan explicar sus posiciones frente a la comunidad.
Calamar busca mayor participación
La preocupación también está relacionada con la participación del municipio de Calamar. El planteamiento es que sus autoridades, representantes y comunidades tengan una intervención más activa en una discusión que puede modificar la relación territorial de las nueve veredas involucradas.
El debate no se limita entonces a cuál municipio quedarán vinculadas las comunidades. También está en juego la confianza de los habitantes en la manera como las instituciones están tomando y acompañando las decisiones.
¿Qué viene ahora?
La discusión apunta a conocer con mayor precisión en qué etapa se encuentra el proceso de segregación, cuáles son los pasos que todavía están pendientes y qué papel tendrán las autoridades departamentales y municipales.
La Gobernación del Guaviare tendrá además la oportunidad de responder a los cuestionamientos sobre presunta parcialidad y explicar públicamente cómo se está garantizando la participación de los distintos actores.
Mientras tanto, el proceso de las nueve veredas deja abierta una discusión que va más allá de los límites territoriales: la necesidad de que las decisiones que afectan a las comunidades sean claras, públicas y verificables.





