Se cumplen 27 años del ataque de las FARC-EP a la base de antinarcóticos de Miraflores – Guaviare
La toma marcó un antes y un después en el conflicto armado y evidenció el poder militar y narcotraficante de las FARC-EP.
El 3 de agosto de 1998, las FARC-EP atacaron sorpresivamente la base antinarcóticos de Miraflores, Guaviare, considerada uno de los principales bastiones de la lucha contra el narcotráfico en Colombia. La acción dejó un saldo trágico de muertos y destrucción.
Este ataque fue calificado por medios nacionales como un duro golpe al corazón de las fuerzas militares. También se interpretó como una muestra del compromiso del grupo armado con la defensa del narcotráfico, fuente clave de su financiamiento.
En ese momento, el gobierno del presidente Andrés Pastrana intentaba abrir un proceso de paz. Sin embargo, tras la toma, se evidenció el doble discurso de las FARC-EP, lo que derivó en la creación de la Zona de Distensión en 1998.
Pese a ello, las FARC-EP continuaron con secuestros y detenciones ilegales de uniformados en campos de concentración en el Meta, Caquetá y Guaviare. Estos fueron denunciados años después como espacios de tortura, similares a los usados por los nazis.





