
El ejercicio de preconteo contó con acompañamiento de la Procuraduría y observadores de la Unión Europea para evaluar transparencia y capacidad operativa del sistema electoral.
La Registraduría Nacional del Estado Civil adelantó en el departamento del Guaviare un Simulacro Nacional de Preconteo, como parte de la preparación técnica y logística para las elecciones presidenciales de 2026. La actividad hizo parte de las jornadas de verificación que se desarrollan en distintas regiones del país para poner a prueba la capacidad operativa del sistema electoral antes de los próximos comicios nacionales.
Durante el ejercicio se evaluaron aspectos relacionados con la transmisión de datos, coordinación institucional, tiempos de respuesta y funcionamiento del proceso de preconteo, considerado una de las etapas más sensibles de la jornada electoral.
La jornada contó con acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación y de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, organismos que realizaron seguimiento a los procedimientos implementados durante la actividad.
Según informó la Registraduría, el objetivo principal del simulacro fue fortalecer la transparencia, seguridad y eficiencia del sistema electoral, además de generar confianza entre los ciudadanos frente al desarrollo de las elecciones presidenciales previstas para 2026.
La presencia de organismos de control y observación internacional también busca dar mayores garantías sobre la vigilancia y trazabilidad de los procesos electorales, en medio de un contexto nacional donde la transparencia electoral suele convertirse en uno de los principales temas de debate político.
De acuerdo con la entidad, estos ejercicios permiten detectar posibles fallas técnicas o logísticas antes de la jornada real, optimizando la capacidad de reacción institucional y mejorando la coordinación entre las diferentes autoridades involucradas en el proceso.
El simulacro en Guaviare se suma a las actividades de preparación que la Registraduría adelanta en todo el país con miras a garantizar unas elecciones presidenciales organizadas, verificables y con capacidad de respuesta ante cualquier contingencia operativa.





