
En zonas cercanas a los centros poblados y lejos de ellos la motosierra se impone sobre la selva.
La pérdida de selva está concentrada principalmente en cinco departamentos: Caquetá, Meta, Guaviare, Putumayo y Antioquia.
Además, entre el 1 de enero y el 30 de septiembre en todo el territorio colombiano hubo 107.823 alertas de incendios forestales, equivalentes a 359 incendios por día y alrededor de un 30% más que en el mismo período de 2021.
En lo que toca al departamento del Guaviare, en esta capital los incendios forestales ya iniciaron, unos por culpa de pirómanos y otros por el fenómeno de altas temperaturas, las dos situaciones tienen un problema de fondo y es falta de planificación con los organismos de socorro.
Raúl Malagón, vocero del cuerpo de bomberos, dijo que no existe convenio con la administración municipal, lo que no garantiza recursos económicos para funcionamiento del organismo bomberil para atender emergencias relacionadas con los incendios forestales, de los cuales el pasado fin de semana se reportaron más de dos.
Además, en poblaciones como Calamar, sus habitantes denuncian constantes derribamientos de hectáreas de selva sin que ninguna autoridad intervenga y evitar que sigan loteando la selva guaviarense.





