Levantan medida cautelar sobre vía de Miraflores, Guaviare
El alcalde Edwin Díaz confirmó el levantamiento judicial y anunció coordinación con comunidades para definir el mantenimiento de la vía.
Una decisión judicial cambia el escenario para la conexión terrestre de Miraflores, Guaviare: el alcalde Edwin Díaz confirmó el levantamiento de la medida cautelar que durante años restringió el mantenimiento de la vía que comunica al municipio con el resto del departamento. La medida tenía antecedentes desde 2019, cuando las autoridades judiciales adoptaron restricciones relacionadas con la intervención del corredor Calamar–Miraflores por razones ambientales. Documentos de la autoridad ambiental registran actuaciones posteriores para determinar qué tramos estaban cobijados por las restricciones y bajo qué condiciones podían intervenirse.
Un paso que estaba pendiente
En febrero de 2026, el Ministerio de Ambiente autorizó al municipio realizar labores de mantenimiento en la vía, incluyendo nivelación y mejoramiento del sistema hidráulico, pero aclaró que estas actividades no podían significar ampliación del trazado ni asfaltado. En ese momento todavía estaba pendiente el levantamiento de la medida cautelar judicial.
Ahora, según informó el alcalde Edwin Díaz, esa condición habría cambiado después de la diligencia ante el juez de control de garantías.
El mandatario aseguró que la administración presentó argumentos técnicos, jurídicos y sociales relacionados con las necesidades de movilidad, economía y acceso de las comunidades de Miraflores.

El desafío ambiental
El levantamiento de la medida no significa que la vía pueda intervenirse sin restricciones ambientales.
Díaz reconoció que la administración deberá cumplir las condiciones establecidas por el Ministerio de Ambiente y las disposiciones señaladas por el juez. El alcalde también relacionó el mantenimiento del corredor con proyectos productivos que, según explicó, buscan fortalecer las economías campesinas y promover compromisos comunitarios de protección del bosque.
La discusión ambiental resulta especialmente sensible porque la vía Calamar–Miraflores ha sido objeto de medidas judiciales precisamente por los impactos asociados a su construcción, uso y expansión. Investigaciones periodísticas han documentado además la relación entre el corredor vial y procesos de deforestación en la zona.
¿Qué viene ahora?
El alcalde anunció que la administración municipal dialogará con presidentes de juntas de acción comunal y líderes sociales para establecer cuándo y bajo qué condiciones se realizará el mantenimiento. También señaló que el municipio apoyará la adquisición de una motoniveladora, aunque advirtió que su operación deberá ajustarse a las directrices municipales y a las condiciones ambientales vigentes.
La nueva etapa deja una doble exigencia para Miraflores: garantizar una conexión terrestre que las comunidades consideran necesaria y, al mismo tiempo, demostrar que el mantenimiento puede realizarse bajo controles que protejan el bosque.
Después de años de restricciones, el levantamiento de la medida abre la puerta a la intervención. Ahora será la ejecución, y no la decisión judicial, la que pondrá a prueba el futuro de esta vía.





