La comunidad espera explicaciones del contratista por la no entrega de las obras.
El internado y el restaurante escolar del municipio de Calamar no abrieron sus puertas este lunes, lo que impidió el inicio de actividades educativas para niñas y niños de la zona, informó Jorge Avendaño, veedor de la obra. Según el vocero de la comunidad, aún están a la espera de un informe por parte del contratista que explique las razones por las cuales las obras no fueron entregadas en la fecha prevista. Mientras no se aclare la situación, los estudiantes continúan sin poder cumplir con su proceso educativo.
La comunidad solicitó una pronta respuesta para evitar mayores afectaciones al derecho a la educación de los menores.





