Deforestación oculta más delitos que devoran selvas y bosques en Colombia

La dinámica violenta involucra funcionarios, abogados, organizaciones criminales, mineros ilegales, narcos, ganaderos y palmeros ilegales.
San José del Guaviare, 24 de marzo del 2022.
Caracol Radio se adentró en la realidad del oriente país y encontró que las noticias de la Amazonía pasan no solo por hectáreas y hectáreas deforestadas, sino por un más oscuro y corrupto modelo para acabar con el medio ambiente y enriquecerse de ese crimen.
La dinámica violenta involucra a funcionarios públicos, abogados, mafias de las organizaciones criminales, gobernadores y alcaldes, además de mineros, narcotraficantes, ganaderos y palmeros ilegales y grupos armados de diferente origen, al margen de la ley.
Lo ha advertido Rodrigo Botero, de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, y Caracol Radio fue al fondo del problema, evidenciando que existe una apropiación sistemática de baldíos de la Nación, en zonas de altísima biodiversidad, de las cuales depende el agua de Colombia, en una pérdida territorial consumada usando el recurso público y en complicidad con las economías ilegales.
Las áreas de mayor deforestación están en Meta, Caquetá y Guaviare, departamentos en los que el año pasado fueron deforestadas más de 120 mil hectáreas, de acuerdo con datos del sistema de monitoreo satelital Global Forest Watch.
Por sí solas, esas cifras son dramáticas. Pero más grave aún es que las zonas deforestadas están siendo usadas para acaparamiento de territorio, agroindustria, ganadería y en una menor proporción para siembra de coca.
Por ahora se cuenta con una larga lista de servidores públicos con investigaciones abiertas por entes de control en Caquetá, Meta y Guaviare, además de otras investigaciones a posibles testaferros de grupos armados actuales, de antiguos cabecillas de las FARC y, recientemente, de políticos de otras regiones que abogan por causas donde coinciden la acumulación de tierras, la deforestación y la ganadería. Podemos citar dos casos: el de Nebio Echeverry Cadavid, exgobernador de Guaviare y que según personas de la zona tendría relaciones con el paramilitarismo y las bandas criminales. O el de Reinel Gaitán, empresario, excandidato a la gobernación del Meta y quien fue capturado, acusado por la Fiscalía por deforestación ilegal.





