Alerta amarilla por creciente del río Guaviare
Las lluvias mantienen en vigilancia permanente a las autoridades y aumentan el riesgo de emergencias en zonas ribereñas.
La creciente del río Guaviare mantiene en alerta a las autoridades municipales. La coordinadora de Gestión del Riesgo Municipal, Ayda Villada, confirmó que desde el pasado viernes 15 de mayo fue decretada oficialmente la alerta amarilla preventiva debido al incremento constante del nivel del afluente, situación provocada por las fuertes lluvias registradas en las últimas semanas. La medida busca activar acciones preventivas y reforzar la vigilancia en sectores ribereños y rurales que históricamente han resultado afectados durante temporadas de invierno intenso.
Según explicó la funcionaria, actualmente se adelanta monitoreo permanente mediante inspección fluvial sobre el río Guaviare y también sobre los afluentes Ariari y Guayabero, considerados estratégicos dentro del sistema hídrico de la región. El seguimiento busca anticipar posibles crecientes súbitas, inundaciones o emergencias que puedan comprometer viviendas, cultivos, vías rurales y comunidades asentadas cerca de las riberas.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo hicieron un llamado urgente a la población para adoptar medidas preventivas antes de que las lluvias se intensifiquen aún más. Entre las principales recomendaciones está el refuerzo de techos y estructuras vulnerables en viviendas urbanas y rurales, especialmente en zonas donde históricamente se presentan afectaciones por fuertes vientos o acumulación de agua.
En el sector rural, las autoridades pidieron a campesinos y productores agrícolas acelerar la recolección y traslado de cosechas para reducir posibles pérdidas económicas derivadas de inundaciones o deterioro de cultivos. La preocupación aumenta debido a que los pronósticos climáticos mantienen alta probabilidad de lluvias continuas en gran parte del departamento, situación que podría seguir elevando el nivel de los ríos durante los próximos días. Aunque hasta el momento no se reportan emergencias mayores, las autoridades mantienen vigilancia constante y no descartan que la alerta pueda cambiar dependiendo del comportamiento de las precipitaciones y del caudal de los afluentes monitoreados.
La temporada invernal vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de múltiples comunidades rurales y ribereñas del Guaviare, donde cada incremento del río genera preocupación por pérdidas agrícolas, daños en viviendas y dificultades de movilidad. Por ahora, el llamado oficial es a no bajar la guardia y mantener activas las medidas de prevención mientras continúan las lluvias en la región.





