Por un infarto ciudadano venezolano se encuentra en la UCI del hospital San José.

Esposa del infortunado lucha contra el reloj, para conseguir que Salud Departamental lo auxilia antes que pueda fallecer.
San José del Guaviare, Guaviare. 24 de agosto 2020. La presión de su nueva condición de vida en un país extranjero, la preocupación del sustento diario sumado a la pandemia, repercutieron en el corazón de Alí Ramón Durán Márquez, ciudadano de origen venezolano.
Ocho meses de permanencia en nuestro territorio el hombre de 57 años de edad que emigró a Colombia en diciembre del 2019 junto con su esposa e hija, realizando todo el trámite legal pertinente para su entrada en migración.
Padre, madre e hija, profesionales los tres en su país, llegaron al Guaviare para vivir una vida sencilla pero tranquila, alejados del caos de su país, con tan mala suerte que a parte de las dificultades e incertidumbre ante semejante cambio, tuvieron que enfrentar una pandemia que nadie esperaba.
Fue así como el pasado 8 agosto el jefe de la familia Durán García, con un fuerte dolor en el pecho y casi sin poder caminar, tuvo que ingresar por urgencias del Hospital San José; donde le diagnosticaron un infarto Agudo del Miocardio y le explican que debe ser atendido por un cardiólogo, realizársele un ecocardiograma y un cateterismo, por lo cual le hacen una remisión de urgencia para cuidados intensivos coronarios.
El señor García completa a la fecha 17 días hospitalizado, donde para evitar otro infarto le suministran anticoagulantes que comenzaron a provocarle una hemorragia urinaria.
Por su parte la esposa de García, lucha desesperadamente por la vida de su esposo habiendo tocado todas las puertas posibles para que desde la Secretaría Departamental de Salud autoricen la remisión, sin que hasta la fecha haya podido obtener una respuesta satisfactoria.
De otra parte, con la asistencia del Defensor del Pueblo, Trián de Jesús Zúñiga, adelanta una acción de tutela con la ilusión de que los procesos administrativos se agilicen antes de que su esposo ya no resista más.
Cabe resaltar que desde mediados del 2018 un fallo de la corte constitucional obligó al Estado colombiano a garantizar la atención en salud de dos ciudadanos venezolanos, advirtiendo a demás que toda persona, incluyendo a los extranjeros, tienen derecho a recibir una atención mínima del Estado en casos de extrema necesidad y urgencia.
Lo anterior, según el alto tribunal, en “aras de atender sus necesidades primarias y respetar su dignidad humana; un núcleo esencial mínimo que el Legislador no puede restringir, especialmente en materia de salud”.
De tal forma, la atención de urgencias a pacientes extranjeros debe ser prestada a todas las personas de forma obligatoria por todas las entidades públicas y privadas que presten servicios de salud.





